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Hablar con coherencia

Actividad 3
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Para tener presente
Las prácticas orales implican la pronunciación, la gramática y el vocabulario, dado que es una técnica que involucra la relación con otras personas. En muchas ocasiones, al transmitir una idea, se debe explicar lo que se quiere decir, en otras se intenta persuadir sobre algo, clarificar un tema, pedir información, aclarar malos entendidos, llegar a un consenso, o cambiar de tema.
Importante
De acuerdo al tono de la voz, la oración o el mensaje puede tomar un sentido u otro. Por tanto se debe adecuar la tonalidad al sentido que se desea imprimir en el mensaje.
Recuerda que de acuerdo al tono de la voz, la oración o mensaje puede tomar un sentido u otro. Por tanto se debe adecuar la tonalidad al sentido que se desea imprimir en el mensaje.
Por ejemplo, si tu intención es demostrar afecto y ternura, el tono de tu voz será bajo y melodioso; si por el contrario, tu deseo es mostrar enojo, el tono de tu voz será alto y agudo. En otras palabras, la tonalidad debe ser coherente con la intención comunicativa.
El lenguaje coherente se caracteriza por llevar un contenido comprensible para el emisor y los receptores.
Analiza los siguientes aspectos importantes para hablar con coherencia:

Ser coherentes al hablar utilizando palabras adecuadas, y saber ubicarlas en las frases expresadas.

Para tener presente...

Determinar, según las palabras, cuándo se deben hacer diferencias entre los usos, según el género, el tiempo y el número.

Usar el acento, el ritmo y la entonación de forma clara para que se pueda entender lo que se transmite.

Usar diferentes tonos, según las expresiones que se trasmiten.

Importante!

Pronunciar adecuadamente los sonidos del lenguaje para que sean diferenciados.

Ejercicios
Escucha las diferentes lecturas del siguiente soliloquio. Pon especial atención en los tonos en que es leído, y cómo cada tono afecta el sentido del texto. Luego realiza ejercicios similares con algunas expresiones que utilizarás en tu soliloquio.
¡Oh fortuna! ¡Fortuna! La humanidad te acusa de inconstante. Si inconstante eres, ¿qué tienes que hacer con Romeo, cuya lealtad es notoria? Sé inconstante, fortuna; pues que así alimentaré la esperanza de que no le retendrás largo tiempo, volviéndole a mi lado.
Shakespeare, William. (2003). Romeo y Julieta. [PDF]. (s.l). Recuperado de: http://www.biblioteca.org.ar/libros/88738.pdf

Escuchar lectura 1

Escuchar lectura 2

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