¿QUÉ IMPACTO TUVO LA EVOLUCIÓN DEL PULGAR OPONIBLE SOBRE EL DESARROLLO DE LA CIVILIZACIÓN?
ACTIVIDAD
DE LA EVOLUCIÓN DEL HOMBRE
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Resumen
Actividad
Actividad
1. ¿Cuánto crees que duró la transformación
del cráneo debido a la mutación del músculo de la mandíbula
de los antiguos primates? Explica tu respuesta.
2. Las ballenas poseen los cerebros más grandes de la
naturaleza. ¿Por qué razón no son los animales
intelectualmente más avanzados?
Lucy in the sky
with diamonds
"Lucy in the sky with diamonds"
Lucy, es uno de los esqueletos fosilizados de
homínidos más antiguos que existen, lleva su
nombre debido a que los arqueólogos de esa
época escuchaban esta canción cuando
hallaron los restos fosilizados.











Músculo de la
mandíbula humana
comparadas con células de mandíbulas de los grandes
simios, científicos concluyeron que las fibras musculares con
las que muerde el chimpancé, y las fibras de los músculos
mordedores de los humanos, tienen un tamaño diferente
siendo menor en humanos.
Esta mutación ubicada en el gen MYH16 ((que generaba una
diferencia en la forma cómo los músculos de la mandíbula se
fija a los huesos del cráneo), habría establecido una gran
diferencia entre el tamaño y forma de la cavidad cefálica,
dotando al homo sapiens de una cavidad craneana con un 50
% más de volumen y proporcionando un mejor desarrollo
cerebral.

Al tener grandes músculos mandibulares, los simios
necesitaban un cráneo más grueso, rígido e inflexible para el
cerebro.
Todo esto pasó hace unos 2500 millones de años, y debido a
esa mutación que hacía que los nuevos simios tuvieran
mandíbulas 10 y 15 veces más débiles que las de sus
competidores, se logró suplir esa desventaja con la utilización
del cerebro.
Este momento en el que se cambió el músculo por el cerebro,
fue el comienzo del surgimiento de un nuevo e inteligente
primate que podía desarrollar estructuras sociales como
ventaja para la supervivencia.
De estos nuevos homínidos saldrían dos líneas evolutivas: las
del Homo sapiens y las del Homo neanderthalensis.
Pero hacía falta otro cambio, otra mutación que nos
caracteriza de los demás primates y homínidos: el habla,
esos delicados movimientos de la lengua y los labios que le
han sido atribuidos al gen FOX-P2, y que, en quienes carecen
de él, los limita en la comunicación. Este gen habría mutado
tan solo hace 200.000 o 300.000 años, lo que indica que el
solo el homo sapiens habría tenido la habilidad lingüística que
le permitió compartir el conocimiento y formar generaciones a
partir de los conocimientos de la generación anterior.
Hoy en día, los humanos pueden masticar con cientos de
libras de fuerza, pero los primates no humanos lo hacen con
toneladas de fuerza.
Ralph Holloway, un antropólogo físico de la universidad de
Columbia, dijo: "no hay evidencia de que la musculatura
mencionada afecte el crecimiento del cerebro. Es el cerebro el
que crece y es la matriz para el crecimiento del cráneo."
Mientras tanto, la antropóloga molecular Todd Disotell de la
universidad de New York, cuestionó el tema de la mutación
del MYH16: "La biología evolucionista raramente trabaja de
manera tan sencilla y clara."
Considerando la correlación del tamaño del cerebro humano y
el hecho de la aparición de un nuevo código genético en
humanos, la hipótesis continuará manteniéndose para su
discusión sobre los orígenes del ser humano.
ADN Mitocondrial
Las mitocondrias son los orgánulos celulares que suministran
la mayor parte de energía a la célula. En el caso de los
espermatozoides, las mitocondrias se encuentran ubicadas en
la parte superior de la cola. Cuando un espermatozoide entra
en el óvulo, pierde su cola, y por ende, su mitocondria.
Analizando este proceso, los científicos llegaron a la
conclusión de que todas las personas tenían el mismo ADN
mitocondrial de sus progenitoras

Al seguir la línea genealógica por vía materna de cada
persona en el árbol genealógico de toda la humanidad, se
tendría entonces a un antepasado femenino común que
comparte toda la población actual de seres humanos. Los
medios de comunicación bautizaron erradamente a este
antepasado con el título de ‘Eva mitocondrial’.
Una comparación del ADN mitocondrial de distintas etnias de
diferentes regiones, sugiere que todas las secuencias de este
ADN tienen envoltura molecular en una secuencia ancestral
común. Gracias a estas comparaciones es posible establecer
el lugar de origen del ser humano y establecer, mediante la
utilización de relojes moleculares, una datación para el
surgimiento del ser humano.
La utilización del ADN mitocondrial ha expuesto dos opciones
acerca del origen del hombre. Las dos hipótesis principales
están de acuerdo en que el Homo erectus evolucionó en
África y se dispersó al resto del mundo aproximadamente 1 a
2 millones de años atrás. Donde no hay acuerdo es en la
historia más reciente.
ADN Mitocondrial
Evolución Multiregional
Teoría multiregional: Los humanos modernos evolucionaron
de homínidos tempranos en diferentes partes del mundo.
Esta hipótesis sugiere que los humanos modernos
evolucionaron simultáneamente y en varias regiones del
mundo a partir de formas arcaicas (tales como el Neanderthal
y el Homo erectus) Esta hipótesis está apoyada por evidencia
física, particularmente la continuidad de características
morfológicas entre los humanos arcaicos y los modernos. La
hipótesis es apoyada hoy en día por una minoría.
ADN Mitocondrial
Origen reciente en África
El ADN mitocondrial - ADN materno - es utilizado para
construir árboles evolucionarios. Esta hipótesis propone que
los humanos modernos evolucionaron solo una vez en Africa
hacen 100 a 200 mil años. Subsecuentemente, los humanos
modernos colonizaron el resto del mundo sin mezclarse
genéticamente con las formas arcaicas. Esta hipótesis está
apoyada por la mayoría de la evidencia genética.
El descubrimiento de “Ardi”
Ardi fue el nombre común que se le dio al Ardipithecus
ramidus descubierto en 1992 en la localidad etíope de Aramis.
Ha aportado valiosa información sobre el comienzo de la
locomoción bípeda en homínidos y ha separado del linaje de
los seres humanos con respecto a los chimpancés.

Esta hembra vivió hace unos 4.4 millones de años (un millón
de años más antiguo que Lucy). Medía aproximadamente 120
centímetros y pesaba 50 kg. Su cerebro era de
aproximadamente 300 cm cúbicos.
El equipo de investigadores responsable de su
descubrimiento, fue cuidadoso de no apresurarse a revelar
sus hallazgos al público. En cambio, siguió más de una
década de análisis y documentación detallados, en la que los
expertos enviaron sus fósiles a varios laboratorios alrededor
del mundo para evaluación. Al final, 47 autores diferentes
contribuyeron al estudio total de "Ardi" y su entorno -y de esa
manera, este descubrimiento científico representa un hito
tanto a nivel de descubrimiento como de análisis en la
historia.
Retrovirus Endógenos
El ciclo de replicación de un retrovirus implica la inserción
("integración") de una copia de ADN del genoma viral en el
genoma nuclear de la célula huésped. En este proceso, la mayoría
de los retrovirus infectan las células somáticas, pero la infección
muy ocasional de células germinales (las células que producen los
óvulos y espermatozoides) también pueden ocurrir.
Cuando la integración retroviral ocurre en una célula germinal que
pasa a convertirse en un organismo viable, este organismo llevará
el genoma retroviral insertado como una parte integral de su propio
genoma, como un "retrovirus endógeno" (ERV) que puede ser heredado
por su descendencia como un nuevo alelo.
Muchos ERV han persistido en el genoma de sus anfitriones durante
millones de años. Sin embargo, la mayoría de ellos permanecen
inactivados producto de las mutaciones durante la replicación del
ADN del huésped y sus descendientes, y ya no son capaces de
producir un virus viable.
Los retrovirus endógenos pueden desempeñar un papel activo
en la formación y evolución de los genomas. La mayoría de los
estudios en esta área se han centrado en los genomas de los
seres humanos y los primates superiores, pero otros vertebrados
tales como ratones y ovejas, también se han estudiado en
profundidad.
Los retrovirus endógenos humanos (HERV) comprenden una parte
significativa del genoma humano, y por ende una función
significativa en la evolución del ser humano. Con aproximadamente
98.000 fragmentos y elementos HERV, estos componen casi el 8%
del genoma actual del ser humano. Éste los ha adquirido en
diferentes periodos temporales de su evolución.
Migración del Hombre
a América
el lugar de origen de la especie humana, y que la migración
de la especie generó la población del resto de continentes, se
plantean dos teorías, una más antigua y aceptada
científicamente, y otra más reciente pero que apenas está
siendo divulgada y aceptada:
Migración del Hombre
a América
También llamada teoría Clovis o Consenso Clovis, es la
teoría sobre el poblamiento de América que predominó desde
mediados hasta fines del siglo XX. Sostuvo que
aproximadamente 13.500 años, un pequeño grupo de seres
humanos procedentes de Siberia, ingresaron al continente
americano por el estrecho de Bering hacia Alaska en el
período en que bajó el nivel de las aguas durante la era de
hielo, y después marcharon hacia el sur. Se dice que de ellos
descienden todos los demás pueblos originarios de América.
La base de la teoría del poblamiento tardío son los
yacimientos arqueológicos descubiertos en 1929 que
constituyen la bien estudiada Cultura Clovis.
Migración del Hombre
a América
También llamada teoría ‘Preclovis’, es la conclusión derivada
de los estudios y hallazgos arqueológicos, lingüísticos y
genéticos relativamente recientes, que cuestionan la clásica
teoría del poblamiento tardío y han generado un sonoro
debate internacional sobre el tema.
Los yacimientos encontrados en Monte Verde, Chile son un
importante descubrimiento arqueológico relizado en 1975 por
Félix Werner y Carlos Jünger. Monteverde es un asentamiento
humano del pleistoceno tardío ubicado en la Región de Los
Lagos, al sur de Chile. Consta de dos yacimientos: MV-I y
MV-II, los cuales se han datado en 33 000 años (fechado
radio-carbónico) y 14 800 años antes del presente (2 800 a.c),
derribando la entonces "Teoría del Poblamiento Americano"
que fechaba la llegada del hombre al nuevo mundo hace 13500
años antes del presente.
A pesar del actual auge del yacimiento de Monte Verde, la
Teoría de poblamiento temprano está aún lejos de ser
reconocida por gran parte de la comunidad científica,
debido a críticas en los métodos o procedimientos de
datación, por lo que se mantiene la controversia.
Desde el 2013, National Geografic viene adelantando
investigaciones en este yacimiento para corroborar la
veracidad de los datos obtenidos.
Influencia de la dieta
en la evolución
presente en los restos fósiles, podemos saber la cantidad de
carne que consumía una antigua especie.

Este isótopo se acumula en el organismo, siendo más
abundante en la carne de animales que en los vegetales. Los
carnívoros ingieren, por lo tanto, alimentos más enriquecidos
en N15 que los herbívoros. De ahí que sus huesos se
enriquezcan aún más en este isótopo.
La dieta vegetariana no exigía un mayor desarrollo de las
capacidades intelectuales del que ya tenían los ancestros del
homo sapiens, por esta razón su cerebro no estuvo sometido
a ninguna presión evolutiva para incrementar su tamaño.
Casi el 10% de la energía que requiere un chimpancé para
mantener su metabolismo estando en reposo, es consumida
por las células de su cerebro. Sin embargo, en los humanos
modernos esa cifra se dispara hasta casi el 25%.
Algunos de los ácidos grasos que necesita el cerebro para
sus funciones neuronales se encuentran solo en ciertos frutos
secos, como las nueces y, especialmente, en la grasa de
origen animal. Lo más importante es que para un homínido
del Pleistoceno la única fuente de ácidos grasos abundante y
continua durante todo el año era la grasa animal que,
además, constituye una magnífica fuente de energía. Así
pues, los primeros Homo se encontraron con un dilema: su
supervivencia en un nuevo ambiente, más hostil, pasaba por
aumentar el tamaño de su cerebro para volverse más
versátiles en su comportamiento y poder aprovechar los
recursos disponibles en cada momento. Pero, a cambio,
había que conseguir fuentes de energía suplementarias.
Tener un cerebro más grande tiene también sus
inconvenientes, ya que implica la necesidad de conseguir una
mayor cantidad de energía para mantenerlo en actividad.

El problema crucial con el que se enfrenta un primate que
tiene que consumir carne y grasa con cierta abundancia,
consiste precisamente en el modo de conseguirla. Los
vegetales comestibles se pueden obtener con relativa
facilidad, sobre todo si son abundantes. Los invertebrados,
como las termitas, son también fáciles de obtener, pero su
contenido en grasa es muy limitado. Si queremos grasa en
cantidad, debemos obtenerla de otros mamíferos, ya sea
cazándolos o aprovechando la carroña de animales cazados
por los grandes predadores. Los homínidos cambiamos poco
a poco nuestra dieta casi exclusivamente vegetariana por otra
con más contenido en proteínas y grasas de origen animal, e
iniciamos un proceso para lograr una inteligencia cada vez
más compleja y única entre los primates.
De esta manera, el incremento del tamaño cerebral exigió al
hombre convertirse en un omnívoro.
Pero para obtener carne y grasa, había que ser más
inteligente. Así que tener un cerebro más grande se convirtió
en una ventaja evolutiva. Los homínidos desarrollaron nuevos
comportamientos y estrategias para la adquisición y el
aprovechamiento de los nuevos alimentos, entre ellas la caza,
la producción de pequeños artefactos con filo y herramientas
para golpear y romper huesos. El acceso a la carne de las
carcasas animales y la médula de sus huesos fue más fácil.
Esto permitió a Homo conseguir alimentos con más contenido
calórico y más fáciles de asimilar que los de origen vegetal.

Evolución del hombre
La evolución cultural del hombre hace referencia a los rasgos
distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos,
que caracterizan a una sociedad o grupo social humano, e
incluye elementos tales como la tecnología, el lenguaje y el
arte.
La cultura depende de la transferencia social de información
de una generación a la siguiente, lo que la liga de forma
directa a un sistema de comunicación sofisticado como el
lenguaje. Los humanos modernos difieren de otros animales y
probablemente de muchas especies humanas primitivas en la
capacidad de enseñarse de forma activa unos a otros y de
transmitir y acumular grandes cantidades de conocimientos.
El hombre también precisa un periodo excepcionalmente
largo de aprendizaje antes de llegar a adulto, y tiene la
capacidad física y mental del lenguaje. El lenguaje en todas
sus formas —hablado, por signos o escrito— proporciona un
medio de comunicación de enormes cantidades de
información, muy superior a lo que cualquier animal parece
poder transmitir a través de gestos y vocalizaciones.
En el registro arqueológico, este cambio se observa en la
rápida expansión de los diferentes tipos de utensilios de
piedra y de las técnicas de fabricación de los mismos, o en las
obras de arte y en los indicios de evolución religiosa: por
ejemplo, los enterramientos. Hace 10.000 años el ser humano
comenzó por primera vez a recolectar y cultivar granos y a
domesticar animales —cambio fundamental en la relación
ecológica entre el ser humano y otros seres vivos de la Tierra.
El desarrollo de la agricultura proporcionó al hombre mayor
cantidad de alimentos y mayor estabilidad en su
abastecimiento, permitiendo así la aparición de las primeras
civilizaciones. Actualmente, la cultura —y particularmente la
tecnología— dominan la vida humana.

Las exigencias energéticas de los cerebros de los
Australopitecos y los Parántropos eran similares a las de los
chimpancés, pero en el Homo Habilis, el cerebro ya consumía
un 15% de la energía requerida para mantener el
metabolismo estando en reposo. Las exigencias sobre la dieta
de un cerebro más grande no se limitan a la cantidad de
energía, la calidad de los alimentos es también fundamental
para el desarrollo cerebral.
